domingo, 25 de noviembre de 2007

Beowulf (opinión)

Bueno, ya volvimos. Estoy reventado, realmente reventado. Mil cien kilómetros de viaje en dos días. Medio de centenar de amigos, un rol en vivo improvisado, un día de comer que parecía una boda hobbit... las bajas numerosas. Mi animo un poco alicaído (cada día me siento más viejo), mi estomago en plena gastritis (estoy con una manzanilla al ladito), mi cabeza amenazando ya por volver a por sus fueros de migrañas y lucecitas ante los ojos y mi visa pidiendo clemencia y sujetándose con ambas manos al borde de mi cartera...

Tocaría dar la impresión de la fiesta por el XV Aniversario de la asociación ARMS.... pero lo dejo para mañana. Hoy voy a daros la crítica de la película "Beowulf", que fuimos a ver a unos cines de Murcia, acompañado aquí vuestro hermano de los conocidos elementos subversivos frikis como Fiber, Draud, Matsu (de los chicos de ARMS) y su chica (¿verdad? ¿o vuelvo a meter la pata como con quien yo me se?), Arima VII (de Tentencafe, un beso cariño, mucha suerte con el examen) y en fin, frikis variados y remezclados, que por mi falta de memoria y educación, sus nombres no conseguí retener.

OPINIÓN...
OJO REVELACIÓN DE DATOS IMPORTANTES DE LA TRAMA
(O COMO DICEN LOS CHORRAS, SPOILER)






En fin, que me lo estoy imaginando. Llego a casa, después del trabajo, de tener que soportar al mamón del jefe de turno. Me caliento una sopa en el microondas (o un reno, o un oso en este caso), y me aplico la pomada que el médico me ha recetado para la otitis que me tiene mareado desde hace meses. Por fin, apago las luces y me voy a dormir porque estoy hasta el culo del mundo...

Y los vecinos de arriba que se ponen a dar por dicho culo, montándose una juerga heavy, zapatazos, golpes de vasos, canciones de borrachos desafinadas...

Y encima, resulta que el arquitecto de mi casa (en este caso, de mi cueva), resulta ser un incompetente de tomo y lomo, porque al menor ruidito arriba, en mi casa se convierte en un cañonazo de una batería costera de 75mm.

No se vosotros... pero yo mato a alguien.



Pues eso le pasa al pobre Grendel. El tal Grendel es "diferente". Por diferente me refiero a que mide unos cuatro metros, tiene la fuerza de una manada de elefantes, no muchas luces y una sensibilidad al ruido que es demasiado. Y claro, tener por vecinos al rey Hrothgar y su panda de subditos borrachos que piensan que matar a tres perros de caza del rey vecino es una triunfo de guerra que se cantará en las Sagas... pues eso, que no ayuda a que se tengan buenas relaciones de vecindad y que se quede los fines de semana para echar unos cafés.

Después de que Grendel la líe un par de veces bajando al pueblo a pedir que bajen la música (en los que claro, como el chico es tan insistente, se producen bajas), a Hrothgar se le inflan las narices y eleva el enfrentamiento al grado de guerra declarada, ofreciendo una recompensa al que se lo cepille. Que mal rollo, tu.

Aquí es donde llega Beowulf, típico matón, fanfarrón de barrio, que llega con su drakar tuneado y sus colegas, fardando de velas y de remos cromados, y dice que le va a dar una ensalada de guantazos al pobre Grendel. Cosa que hace, tan fino, que se le va la mano y se lo carga... y ya la tenemos liada.


Porque resulta que la madre de Grendel, una dragona de tiempos remotos, andaba buscando descendencia desde hacia tiempo, y como quiera que los reyes humanos parecían los más poderosos de entre los hombres, probó suerte. Primero con Hrothgar, y le salio Grendel, que aunque no era lo que esperaba, era su hijo a fin de cuentas. Se lo matan, y claro, le infla las narices. Pero en vez de bajar a cargarse al que mata a su hijo, lo que hace es atraerlo a su cueva, donde seductora que es un morirse, se pasa por la piedra al débil Beowulf. Venganzas como esa quiero yo.
Y es que ahí caemos todos, amigos...

Porque a ver. ¿Alguien puede culpar al pobre Beowulf?
Es decir. Imaginad que Angelina Jolie, en pelota picada, comienza a dar vueltas a vuestro alrededor (en el caso de que seáis hombre o mujer homosexual), diciendo que quiere rollo, que quiere un hijo tuyo, dejando que su aliento acaricie tu espalda...
El que no se la hubiese apretado, que tire la primera piedra.
Lo que es a mi, me puso bruto.

En fin, ya veis por donde va la historia, basada en el cómic homónimo de Neil Gainman, que a su vez se basó en la mitología nórdica y en particular, en el poema épico Beowulf, originario de la Inglaterra a medio cristianizar del siglo VII. El responsable de la dirección es ni más ni menos que Robert Zemekis, el oscarizado responsable de joyas como "¿Quien engaño a Roger Rabbit?", "Forrest Gump" o "Regreso al Futuro", acompañado al piano, como casi siempre, por el inigualable Alan Silvestri.

Además, tenemos el aliciente de, aparte de la escenita de marras de Angelina Jolie, dando vueltas y vueltas en una desnudez perfeccionada, si se me permite la expresión, alrededor del poderoso Beowulf, de contemplar como la informática va inventando y desarrollando nuevas maneras de hacer cine para que los directores y guionistas puedan hacernos ver lo que ellos vieron en la pantalla de su mente. Un sistema de grabado de imágenes reales, que son digitalizadas y usadas para modelos tridimensionales. El trabajo de los actores es pues estimable en una cinta de animación, y me permito recalcar el trabajo de Anthony Hopkins.

Bueno, pues habiendo juntado semejante elenco de artistas, despliegue de medios técnicos y de pasta gastada, debo decir que no me ha convencido demasiado. Es entretenida, pero cuenta la historia, que para mi gusto tenía bastante más miga de la que le sacan, a una velocidad de espanto. El estilo de la animación me recordaba a "Final Fantasy", a la que esta cinta gana en el campo de las expresiones faciales (a lo que se aúpa en el trabajo de los actores humanos, algo que aun esta lejos de conseguirse con un ordenador), pero como mucho iguala en el resto de categorías.

Otra cosa que me pareció ridícula, fue que la ciberAngelina Jolie pueda caminar como dios la trajo al mundo, pubis suavizado incluido, y tengan que hacer el número "Sr. Burns" para evitar mostrar los genitales de Beowulf. Le quita seriedad y naturalidad a la historia. Entiéndase que no quiero verle la minga a nadie. Pero si en aquella época era normal, lo natural, pues se muestra y a correr. ¡Que es un pene digital, no se me pongan de los nervios! Aunque claro, visto lo visto, mejor no arriesgarse. Dejémoslo en decapitaciones, desmembraciones y unos cuantos culos musculosos.

A pesar de todo, miro estos experimentos técnicos con mucha simpatía y un poco de preocupación. Simpatía, porque creo que el cine entra en una revolución como lo fue su mera aparición, la aparición del sonido y la aparición del color. Desde "Terminator 2" esto no ha parado de cambiar, y ahora cada vez el tratamiento de imagen permite autenticas virguerías y cosas nunca vistas, estilos que solo gracias a los ordenadores han podido pasar de sus orígenes (casi siempre el cómic, que esta revelándose como la tabla de salvación del cine actual) a la pantalla en movimiento. Baste dar un vistazo a cintas como "300", "A skanner darkly" y "Sin City"
Preocupación, porque me da la sensación, de que antes o después, el trabajo de los actores ya no será necesario, pues se crearan bibliotecas de expresiones, o un ordenador capaz de simularlas mejor que el mismo DeNiro. En fin… que las lágrimas por que se va el sol no nos oculten las estrellas.

No alcanza esta película la calidez y sensación de "redondez" (salvo en las curvas de la Sra. Angelina Jolie) que se alcanza en las otras que he citado, pero se puede ver. Es una película entretenida, de fantasía y acción, a la que creo que le falta media hora para contar todo lo que podía haber contado, como la relación entre la reina viuda y su nuevo marido Beowulf (que también la pobre, sale de unos cuernos y se monta en otros), o la pugna entre la vieja religión politeísmos de Odin y la panda y la llegada del cristianismo, o también la relación entre Beowulf y su "hijito", que el pobrecito se luce ("Hola soy el malo", "Hola estoy muerto").

No es mala, pero termina deprisa.
Aun así, no es una pérdida de tiempo ir a verla al cine, que es donde este tipo de películas realmente pueden disfrutarse.

1 comentario:

Fiber dijo...

A mi lo digital... Se me atraganta una pizca, a pesar de que la peli se deja ver, pero no va mas allá...

Claro, que dada la calidad del cine actual, casi hasta es dejarla muy bien... Por poner ejemplos "con dragon", prefiero 20 veces más las escenas de acción de Harry Potter que no esto.

Quizás lo que mas rabia de es que a la historia le falta algo (seguro que la leyenda escrita define mas detalles que la peli solo deja entrever)... Te deja con ese regusto de "pero que buenisima podria haber sido..."