sábado, 23 de febrero de 2008

Sweeney Todd (opinión)

Bueno, tal y como ayer ya dije, aunque con cierto retraso, aquí viene mi opinión sobre la película Sweeney Todd, una nueva obra, adaptación en este caso, del director con un estilo más definido en cuanto a lo estético y temático de cuantos pululan por Hollywood, Tim Burton.

Y es que ayer, después de hacerla esperar injustamente, mi protegida Katt me acompañó a los cines Grancasa para ser testigos del musical de venganza y locura, sangre y empanadas, las peores de Londres, sin duda alguna. Y desde luego, acudir acompañado de esta jovencita es ante todo un acierto. Fue como acudir a la opera y ver la función con un libreto viviente. Tanto sabe acerca de la obra, sus orígenes como musical de Broadway, las versiones anteriores que se hicieron, los anteriores interpretes, el proceso de gestación de la película, las canciones (que se sabia prácticamente enteras)... que casi me avergüenzo de ser yo quien publique la opinión que la película me ha merecido.

Pero a pesar de saber tanto, y de ser tan maja... Katt, tienes que mejorar esa redacción. En fin, si me equivoco en algo, me corriges.

Pasen, señores, pasen... les espera el afeitado más apurado que tendrán por el resto de sus vidas.

Sweeney Todd,
el barbero diabolico de la calle Fleet


OPINIÓN...
OJO REVELACIÓN DE DATOS IMPORTANTES DE LA TRAMA
(O COMO DICEN LOS CHORRAS, SPOILER)





La historia comienza cantando, como otra cosa no es de esperar. Un muchacho llamado Anthony Hope, un joven marinero regresa a su tierra, Londres, después de mucho tiempo en la mar. Su canto es esperanzado, alegrándose de volver a un lugar que a sus ojos es maravilloso y que a nada en la tierra se puede comparar.



Pero a su lado esta su amigo de travesía, mucho más veterano, al que su ayuda rescato de las aguas en las que sin duda hubiera muerto. Es el señor Sweeney Todd, el cual le hace ver que no todo es maravilloso en Londres, y que en aquella ciudad, un joven llamado Benjamin Barker, un pobre tonto e iluso barbero, que tenía una bellísima mujer y una hija, y una vida llena de color y de alegría, lo perdió todo debido a no saber darse cuenta de que el mal y la corrupción le acechaban en esa ciudad tan aparentemente justa y decente, en la figura del cruel juez Turpin. Dicho hombre, obsesionado con la mujer de Barker, Lucy.


Se despiden en el puerto, cada cual a seguir su propio rumbo, y el señor Todd regresa al lugar donde estaba el hogar de los Barker. Porque claro... Todd no siempre fue Todd. El señor Barker ha regresado en busca de la venganza. Pero al llegar a lo que un día fuese su hogar, lo que se encuentra es a una antigua vecina, la viuda Mrs. Lovett que prepara la peores empanadas de Londres, que le narra el final de los acontecimientos que el ya no pudo presenciar.


En su ausencia forzada por causa de la justicia, el juez abusó de su mujer... que loca de desesperación, tomo arsénico. Y la hija de Barker, Johanna, fue adoptada legalmente por el juez. Todd no hace sino reforzar su decisión de usar su profesión, la de barbero, como medio para llegar al juez, y asi, a su venganza.


Consigue entonces labrarse una reputación gracias a vencer en duelo al autodenominado barbero de reyes, el Signor Adolfo Pirelli, lo que le permite acceder al alcaide Bamford, y a través de el, al juez. Pero cuando ya el cuello del juez esta en sus manos, y después de haber matado a Pirelli para que no le delate, pues resulta ser un antiguo ayudante suyo que lo ha reconocido, en un dramático giro de los acontecimientos, aparece de nuevo el joven Hope a solicitar ayuda de su amigo. Se ha enamorado de Johanna y pretende fugarse con ella, para lo que necesita su ayuda. Planes que confiesa antes de darse cuenta de que es el juez a quien afeita en ese momento el señor Todd.

Loco de ira y de frustración de ver que su venganza, su justa venganza, estaba al alcance de un giro de muñeca y que por culpa del señor Hope ya nunca más volverá a tenerla tan cercana, Todd se abceca y decide que matará a todos, a toda la basura de Londres, porque todos, todos sin excepción se lo merecen. "Incluso usted, Mrs. Lovett... incluso yo".

Pero Mrs. Lovett, más pragmática, preocupada por el hecho de deshacerse de los cuerpos, y dado que ansía permanecer al lado del señor Todd de quien está enamorada, propone convertir a los difuntos que el señor Todd degüella en relleno para sus empanadas.


Comienza así una carrera homicida que convierte a las empanadas de la señora Lovett en las más apreciadas y jugosas de la ciudad.

Como podéis ver, cualquiera diría que en el momento de escribirse el musical, ya pensaban en que sería Burton quien iba a hacer la adaptación. Con muy poquito esfuerzo, los tonos blancos y negros, los grises, la luz mortecina, las ojeras, el maquillaje cadavérico y la sangre como único aporte de colores cálidos se hacen las dueñas de la imagen de toda la película.

Vía Katt he sabido que Burton tuvo innumerables dificultades para hacerse finalmente con los derechos para la adaptación cinematográfica, pues el señor Stephen Sondheim, su autor, pedia una autentica barbaridad. Pero una vez conseguidos, a excepción de Danny Elfman (por motivos obvios), se rodeó de todos sus habituales, como Johnny Depp y Helena Bonham Carter, a la cual la hizo pasar por una escuela de canto y por la prueba de casting.

Porque claro. Es un musical, y unos actores muy buenos no tienen porque ser, necesariamente unos muy buenos cantantes. Pero debemos decir que el dúo protagonista mantienen un mínimo de calidad (juzgado esto desde mi nulo oído para la música). Si es cierto que Depp se mantiene siempre que le es posible en tonos estudiadamente bajos, y que Carter mejora en imagen que si simplemente la oyésemos. Pero aun así, he de decir que hasta el señor Alan Rickman, es agradable de escuchar en las tres o cuatro estrofas cantadas que tiene en todo el guión.

Un guión que por otra parte, y desconociendo el original, no puedo juzgar si esta bien adaptado, pero al menos si parece bien trenzado, dispone bien a los personajes, las tramas y nos permite alguna que otra sorpresa final. Mantiene el interés.

La fotografía es, naturalmente, excelente. Tiene mucho en común con películas precedentes de Burton, puede que la que más se vea en esta sea Sleepy Hollow, aunque en vez de un bosque encantado, aquí lo que esta maldita es la calle Fleet.

La dirección del señor Burton, es nuevamente, memorable, con algunas escenas que, sacadas de la pantalla y puestas en un marco, no desentonarían. En especial, algunos encuadres son para echarse a temblar, y algunos de los asesinatos de Todd, con lo desensibilizados que ya se nos supone, realmente escalofriantes. Además, siempre es de agradecer el negro negrísimo sentido del humor que destila esta película, como todas las de este mismo director, que jamás se ha tomado a si mismo demasiado en serio.

Por el lado negativo, pienso que si se hubieran molestado un poco en buscar a la actriz que interpreta a la hija de Todd, Jayne Wisener, podrían haber encontrado a alguna chica mejor parecida. No seré yo quien juzgue sus aptitudes musicales, y dado que tiene unas seis frases en el guión, tampoco seré yo quien la acuse de falta de competencia interpretativa. Pero tengo la sensación que el único merito que aporta para estar presente en el filme es que se parece a Christina Ricci.

También va en contra de esta película la por momentos, pésima traducción de las estrofas que se nos ofrece subtitulada. Llegan a cambiar el sentido a algunas frases, o a párrafos enteros. Mas valiese que hubiesen hecho una traducción literal.

Además, el final es ciertamente apresurado, y deja la historia de la hija y su amado sin rematar.
Y nunca mejor empleada dicha palabra.

Pero tenemos una bella historia, sangrienta, de venganza, que como algunos puede que recuerden, soy de la opinión de que son las historias que dan más juego, y de amor entrelazados, que consumen, derrotan y destruyen la vida de muchos inocentes y otros que no lo fueron tanto.

Conclusión: 8 de 10
¡Id a verla y después comeos una empanada! ¡O a un chino!

1 comentario:

Anónimo dijo...

pues estoy de acuerdo contigo en la mayoria de las cosas q has dicho.

-tambien me pregunt q paso con la relacion do johana y anthony...

-y en serio johana se parece a christina ricci...

y q los q el mataba no tenian familia...

pero yo le doy un 9;

creo q es xq soy fan de johnny depp.

aun así me encanto la pelicula