lunes, 30 de junio de 2008

The Return of Tio Matt

Querido Sobrino Gobbo:

Asumo que mi larga ausencia te habrá disgustado, pero no te puedes imaginar lo que dos hechos aparentemente simples pueden complicar la vida y la existencia, al punto de que uno deje pasar lo que antes hacia con gusto, con evidentes gestos de fastidio como quien mira una labor impuesta.

En estos meses que separan ya mi última postal de esta nueva, han ocurrido cosas, cosas importantes que prometían bitácoras importantes.

Había un Juego de Rol en Vivo que prometía, el Juego de La Gran Final, ambientada en los años oscuros que precedieron a la llegada de Potter a Howarts, que prometía un montón y para el que incluso un servidor había creado un disfraz de un mágico fotógrafo, repelentemente franchute.



También fui a ver una película, Ironman, en uno de esos escasos momentos que me han quedado libres en los últimos meses. No escribí la critica. Al menos no en su día. Empece a escribirla, pero desgraciadamente, entre mi escaso tiempo y mis pocas ganas, dicha critica se perdió en el limbo. ¿Que sentido tendría deciros que aquella pelicula fue una de las cuatro mejores de superhéroes que he visto de la fiebre "Marvel"? (junto a Spiderman, Xmen y la primera de Hulk... si Hulk, malditos fundamentalistas frikis de la violencia gratuita). Podría contaros mil cosas que me gustaron, unas pocas que no me gustaron y los homenajes que creí percibir (la primera parte de la peli olía a "Robocop" meets "Equipo A")...
Pondría lo de siempre, un póster, fotos plagiadas de otras paginas web y el trailer no autorizado capturado de Youtube... Pero si no lo hice en su momento, ahora no quedaría bien. Poco fiel.
Solo recomendaros que vayáis a verla, que es de las decentes.

Y aparte de eso, nada friki.

No, en serio, lo juro, nada friki. Tanto que he llegado a pensar que tenia una autentica crisis de fe.

La puntilla que casi me pasa al lado oscuro de la fuerza, fue el no poderme plantear ir a las TdN de este año. Referencia hispánica de lo que significa ser Friki. Hoy me fui a probar por segunda y espero que ultima vez, mi disfraz de Capitán Zapp Brannigan. Lo tenia reservado para ese momento. Terciopelo rojo con faldita, botas y guantes blancos, y cinturón. Broche con estrellas... Acento pedante y actitud muy sexy. Dios, hasta iba a depilarme las piernas.
Iba a ser digno de ser recordado. Prometo que en cuanto lo tenga, me lo probare y colgare alguna fotos.

Que ha ocurrido... pues que tengo un trabajo que es una amante exigente.

Sesenta, en principio claro esta... Sesenta días como sesenta soles que en principio habíamos de trabajar a razón de 10 horas diarias. ¿Suena divertido verdad? Pues esperad, que aun hay más.

Debido a una avería inesperada pero la mar de oportuna, pudimos parar el grupo mucho antes... ¿que potra, no? La limpieza, trabajo que yo superviso, empezó mucho antes... De noche, a razón de 12 horas, 13 a veces, y el lunes doblando el turno. Fue por este inesperado aunque impreciso adelanto de los acontecimientos por lo que no fui al vivo de Howarts.

¿Y después? ¿Tiene algo con que sorprenderme?
¡Pues si! Piezas que no llegan, trabajos improvisados que hubieran requerido semanas de planificación y días interminables de diez horas sin otra cosa que supervisar que la recogida de bidones y curiosear una turbina enseñándome sus intimidades. Una turbina de 350 MW, señores, no es moco de pavo.







Días aburridos, habéis leído bien. Es la triste paradoja de los que supervisamos la limpieza... al principio curramos para que los demás curren. Y cuando todos se han ido, lavamos los platos.

Y claro, con sus dilataciones y plazos retrasados de entrega de piezas y trabajos... pues mi trabajo se alarga. ¿Y sabéis que es lo siguiente que pisa, si el plazo de finalización estaba en el 26 de julio y llevamos un retraso aproximado de diez días? Pues si amigos... las TdN...
Pero me vengare. Aun no se como, pero tengo que resarcirme de frikismo.

Y mientras esquivo la intoxicación por monóxido de carbono debidamente equipado... me pregunto...



¿Y como es que no me he pegado un tiro o me he tirado de lo alto de la caldera?

Pues bien, porque han aparecido dos angelitos por mi vida. El primero atiende a ese nombre y me hace ver la vida con mayor optimismo. Ahora hay cosas que no me dan miedo y por primera vez en mucho tiempo no me siento solo.
Ahora esta es mi canción... "Angels"



Y la segunda, otro angelito. El joven Enrique se ha ganado el titulo honorifico de Gobbo, pero para respetar el deseo de sus padres, aunque no cambiaré el titulo de esta bitácora, todas mis postales de ahora en adelante, comenzaran con la frase

"Querido Sobrino Enrique:"

Y no quiero entrar en disquisiciones de si el hijo de mi prima es mi sobrino o no... Me crie como un hermano con Sonsoles y por tanto, Enrique es mi sobrino.



Así lo siento yo. Criaturita, voy a convertirte en todo un friki de pro.

Pobre...

Sin otro particular, se despide tu tío, ahora si, con todas las de la ley...
Quaid el viajero.

4 comentarios:

annie dijo...

hombree que ahora me he convertido en adicta lectora de tus bitacoras :P desgraciadamente para muchos eso del trabajo es un fastidio pero vamos nos da de comer no? y si no pues por lo menos nos mantiene ocupados. y que mejor que ocupados y pensando en esos angelitos ;) grandiosa entrada mr quaid

willow dijo...

Ánimo, yo en mi curro estoy unas 9 horas y media si contamos lo que tardo en llegar y lo que paro a comer, es una fundición y también se los peligros que puede haber, afortunadamente en mi puesto no hay grandes riesgos, pero se de compañeros que han pasado bajas muyyyyyy largas.

herecomesthesam dijo...

Precioso el gordito!!!!
Qué sobrinoo...
Trataré de no caer en el clichè de tía cargosa "que bien te quedan los niños"..jejeje
Pero...te quedan muy bien, hnito!!!
Uishh viene el reclamo: para cuando mi ahijado???? jejeje
Besote.

Meltar dijo...

De todo esto, lo que más se me ha quedado grabado es que ibas a depilarte las piernas...