domingo, 21 de septiembre de 2008

Taller de Frikiñecos en Zaragoza

Querido Sobrino Gobbo:

Ayer, cuando volví de Zaragoza, completamente colocado a base de aspirar los vapores del pegamento de contacto que usamos en el taller que te referiré a continuación, me dio por ponerme a ver una de las cuatro películas que había adquirido (¿raro, no?), justo en el momento en que me iba a la cama muerto de sueño. Y ojo, que me cogí una lenta del copón, "Contact", que solo es interesante media hora, cuando llega la señal a la tierra, y empiezan a descifrarla, y los números primos, y el Fuhrer inaugurando los Juegos Olímpicos de Berlín de 1936... luego se hace un pelín peñazo. Pero ahí con dos narices, que aguanté despierto, lo que apoya mi teoría de que no era sueño lo que tenía, sino la sensación de flotar, propia de un colocón.

Y entre medias de un guión algo tendencioso, propio casi de la Cienciología, aparecen referencias de esas que a uno le pican por buscar en Wikipedia. Y me puse a mirar lo de la Navaja de Occam (¿por cierto, de donde coño viene lo de la Navaja? ¡Yo no la encuentro!), encontrando entre otras cosas una afirmación que es importante tener en cuenta, señores escépticos, y es que este enunciado no afirma que lo más sencillo es lo cierto, solo lo más probable...
Y leyendo leyendo, aparecieron las criticas a este razonamiento, llamadas Antinavajas de Occam, que enunciaron gente bastante culta, como Leibniz y Kant. Y leyendo la de Leibniz, encontré esto...

Todo lo que sea posible que ocurra, ocurrirá


¿Invento Leibniz la Ley de Murphy? Pues a mi si me lo parece, no se, juzga tu, querido sobrino, si tu viajero tío se equivoca o no. A mi, particularmente, me parece que Leibniz hizo una version más optimista y menos fatalista. Puede ocurrir todo lo malo, pero también, y por extraño que parezca, puede ocurrir todo lo bueno. Por ejemplo, conocer casi por accidente, buenos amigos, ya sea al lado de casa o en Polonia. Que gran cosa esto de Internet...

¿Y que relación tiene esto con los frikiñecos? Pues absolutamente NINGUNA...

Y es que, queridísimo sobrino, en el foro de Zaragoza Interclubes, el buen maese Aladario, un buen friki de Zaragoza, miembro de Skyriders, planeó extender las enseñanzas de mi maestro Tzalem en un taller a realizar en Zaragoza, y que a las horas a las que escribo estas líneas, debe estar teniendo su culminación en un rol en vivo al que por azares, no he podido asistir.


Allí estaban los veteranos de Mollina para supervisar como transcurría todo...





Pero ayer si pude ir a la segunda sesión del taller, medio para holgazanear, medio para aportar mis escasos conocimientos en la materia aunque sobrada ilusión, medio para conocer más frikis zaragozanos, medio para divertirme... medio + medio + medio + medio... dos.









Lo cierto es que al principio, mientras la gente preparaba lo que son los "tubos base", no requerían demasiado de mi asistencia. Por tanto, y como me aburría un poco, agarre plancha de espuma y cuchilla y me puse a improvisar.



Intentando hacer un pez martillo apareció esta especie de pez cegato, bautizado posteriormente como Dori, que tuvo una gran acogida. De hecho, los peces tuvieron una gran acogida.


Aqui, la sinpar Daan con su creación.



Diseños que por supuesto, voy a plagiar. Aunque también hubo otro tipo de bichejos...


Sin nombre, el monstruo que destruirá el mundo en cómodos plazos... hoy una margarita, mañana un hormiguero, pasado... EL MUNDO, MUAHAHAHAHAHA.
Autor, ¡el incomparable Salteador Memo!


El Carlos Sobera de los Frikiñecos... no veáis como levanta las cejas el condenado... ¡es un ligón!


Dormiloncete, al que posteriormente pintaron primorosamente...


Santi, en un alarde de virtuosismo, recubrió de pelico su frikiñeco, en pos de hacer un autorretrato. Y le quedo conseguido, al menos la textura...


¡Santa comilonas del Amazonas!, que diría Hermes de Planet Express, ¡un pingüino vampiro de gomaespuma!


Hubo quien tuvo tiempo y ganas de ponerse ya mismo al turrón para pintarlo, y además, con mucho más estilo. Si fuera un poco más dotado memorísticamente para los nombres, os diría quien es la virtuosa estudiante de bellas artes que esta dotando de color a dormiloncete, pero desgraciadamente, el mundo es como es, y yo siempre recuerdo las caras (o casi siempre, Lord Memo... si, Lord Memo, que para mí tienes un cache y un respeto), pero no recuerdo los nombres.

Y bueno, después de la sesión de charla sobre cine, fotos movidas por culpa de mi manía de toquetear mi cámara y no dejarla en modo automático, escuchar planes sobre jornadas maratonianas de cine a las que por supuesto, y siempre que en mi agenda quede hueco, asistiré, y de respirar los vapores del pegamento de contacto de bote de que se disponía, marche para Andorra en medio de risas sin motivo. Como siempre, me lo pasé como un enano.

Y ahora, dejo unos cuantos enlaces prometidos a los asistentes:

http://puppetsbrazil.blogspot.com/
http://juanserranito.blogspot.com/
http://www.sagecraft.com/puppetry/building/index.html
http://www.youtube.com/user/nicebraga

Y la promesa de que en cuanto consiga escanear mis propios patrones, empezaré a colgarlos en esta misma bitácora.

Y sin otro particular, se despide tu tío, que cual vicioso, se va corriendo a seguir montando marionetas. No se si los vapores del pegamento tendrán algo que ver en esta adición.

¡Hasta la próxima, sobrino!

lunes, 15 de septiembre de 2008

Lemas Vitales (18)

Recupero esta entrada recurrente de mi bitácora con uno de mis antiheroes mas admirados...

"El cielo es azul, el agua moja y las mujeres tienen secretos... ¿A quien coño le importa?"

Joe Hallenbeck (El Ultimo Boy Scout)

Pues eso, coño, ¿quien las entiende?

Pronto, mas frases memorables de este detective que por desgracia no tuvo continuacion, pero por fortuna, no tuvo segunda parte.

jueves, 11 de septiembre de 2008

Como quisiera que fuera mi entierro

Querido Sobrino Gobbo:

Me voy a morir.

Tras esta pausa dramática para que sobrecogido, tomes aliento, te confirmo que me estoy muriendo, y que efectivamente, terminaré por morirme, algún día, esperemos que dentro de mucho tiempo, alejado en el tiempo, tras una vida larga y dichosa. Al menos algo más dichoso que la media que llevo treinta y dos años manteniendo.

Como todos, supongo.

Este articulo de mi bitácora, es, como habrás comprendido, algo morboso. Pero uso esa palabra más por costumbre que por que verdaderamente comparta la definición.

¿Qué hay de malo en preguntarse por el final de las cosas? Sinceramente, la vida no se me haría soportable si no supiera que, como todas las grandes historias, la mía tendrá un colofón, que puede ser mejor o peor, pero es un final a fin de cuentas, el momento en que todas las cuerdas se unen en un último nudo.

Un cartelón con el THE END y los títulos de créditos.

Y puesto que solo mientras estoy vivo puedo decir lo que quiero que ocurra conmigo cuando este muerto, es sin duda el momento de enunciar mis deseos. A fin de cuentas, este momento es tan bueno como cualquier otro. ¿Y que pretendo hacer de mis despojos mortales? Después de la consabida donación de todo lo donable (a excepción de mis testículos, que les tengo especial aprecio), comenzarían las exequias en si. Y pretendo morir como pretendo vivir.

Mu friki.

Para empezar, aunque mucho me temo que las normas sanitarias lo impedirán, quiero ser incinerado a mi estilo. A mi estilo es a lo Jedi, faltaría más. Mi cuerpo reposando sobre un montón de leños bañados en aceites a los que se aplica una llama y mientras mi cuerpo se va consumiendo. Si, lo cierto es que para los que estén en primera fila puede ser realmente asqueroso. Casi mejor que me incineren como marca la ley, dejen caer mis cenizas sobre la pira y quemen un figurín hecho de madera, resina o ceramita (seguro que para entonces ya lo han inventado). Mientras, sonara de fondo una música evocadora.



“Yoda y la Fuerza” creo que sería de lo más apropiado.



Pero habría todo un popurrí de canciones extraídas de las mejores películas que me gustaría que me acompañasen en el último viaje.

También estará “Death Theme”, de “Los Intocables”.



¿Y que tal un poco de épica? Estoy pensando en algo que de resonancias a lo que siempre quise ser... y que en mi imaginación logre contadas veces.



Las gaitas siempre me han puesto los pelos de punta. No me extraña que fuesen siempre consideradas como parte de los ejercitos. Impresionan bastante.

Y sin dudarlo un instante, “Always Look on the Bright Side of Life”, de los Monthy Pithon. Si no consigo que la gente ría un poco en mi entierro, será un entierro de lo más aburrido. Venga, todos conmigo... Always look on the bright side of life...



Espero y deseo

Bueno, y ¿que hay de mi lugar de ultimo reposo? Sinceramente, detesto los cementerios españoles. Me gustaría personalizar incluso mi tumba, pero me gustaría tener una parcelita de césped al pie de un árbol donde solo pueda leerse una sencilla placa con mi nombre, con mi apodo, la fecha de mi puesta en marcha y la de mi apagado. Para que historias. Nunca un epitafio fue capaz de describir a una persona, y los que me conocieron no necesitan epitafios. Como mucho una frase que les haga esbozar una sonrisa, una broma desde la tumba… Algo como “VOLVERÉ” en tipografía Terminator.

O puede que un sencillo “Que la Fuerza te acompañe”. Casi prefiero la primera. Aunque me defino Jedi, lo cierto es que no pretendo hacer de mi fallecimiento un evento por el que George Lucas pudiera demandar a mis herederos.


Por terminar la amalgama, posiblemente ponga junto a la placa un monolito de basalto negro, que mida 2,70 metros de alto, por 1,20 metros de ancho y 0,30 metros de espesor.

Y si no sabes de lo que hablo… ¿que haces leyendo una bitácora de frikis para frikis?

Pero esos cementerios son demasiado americanos y creo que aquí por España no gastamos de los de esa clase.

Me temo que el sitio tendrá que ser una especie de plaza de aparcamiento, más estrecho que una caja de anchoas. Sinceramente, si es así, no dan ganas de morirse. Para ese tanto, casi prefiero que derramen mis cenizas en un río, al estilo de lo que ocurre en la película “Big Fish”. Pero no en el entierro real, sino en el que el hijo imagina para su padre en el último momento, justo antes de morir. El señor Bloom si supo finalizar lo que había empezado.



A fin de cuentas, eso mismo es lo que estoy haciendo yo. Imaginar y contaros como voy a palmar. Mejor dicho, lo que ocurrirá una vez que palme.

Insisto, a fin de cuentas.

Si no podemos reírnos de todo, es que no podemos reírnos de nada.
Y si no podemos reírnos de nada, entonces este mundo es demasiado serio.
Y si es demasiado serio, es absurdo.
Y no se a vosotros…
pero a mi el absurdo, me da risa.


¿Y a ti, querido sobrino?
¿Cómo te gustaría que fuese tu funeral?

Venga, una vez más :)


sábado, 6 de septiembre de 2008

Stardust (opinión)

Querido Sobrino Gobbo:

Normalmente, las películas de las que te suelo hablar, son películas que he ido a ver al cine, pero en contadas ocasiones me refiero a películas que he visto en DVD. En contadas ocasiones.

Ello se debe, fundamentalmente, a que son pocas las películas en DVD que me impresionan lo suficiente como para no tener en cuenta que cuando hablo de ellas, quizás, esté todo dicho.

Por tanto, solo hablo de películas que he visto después de retirarse estas del cine cuando estas me inspiran algo muy importante que decir.

Y en esta categoría, podemos englobar STARDUST.

La taquilla y la crítica de este mundo, como muchas cosas de este mundo, son crueles, despiadadas y duras. Nada, nada benevolentes. Hasta yo me prometí en su día que iría a ver esta película en el cine al ver el trailer, y en su momento, si te soy sincero, ni recuerdo el hecho que me impidió disfrutar de esta maravilla en la gran pantalla. Puede que fuese que me decantase por La Brújula Dorada. Quien sabe.
Supondrás por mis palabras que mi crítica no será, en modo alguno, cruel y despiadada. No será una crítica de este mundo, sino la crítica de un simple humano, que como dos de los protagonistas de este relato, se sienten ajenos a el.

Y el caso es que el pasado sábado, salía de un centro comercial, cuando vi en un expositor decenas de copias de la edición simple en DVD de esta película a un irresistible precio de oferta (justo 10€ menos 5 céntimos). Llevaba ya 5 películas compradas ese día más otra que me habían regalado en Burger King. Pero que demonios...

Durante toda la semana, hice los "deberes". Me fui viendo las películas que había adquirido, unas que conocía, unas que apenas recordaba... y una por una, pasaron a mi base de datos y a la estantería. Y ayer viernes...

Ayer viernes sufrí una profunda decepción por parte de dos personas que jamás pensé que me decepcionarían. No leen esta bitácora y no las conocéis. No son de nuestro "mundillo". Pero si me hubieran dicho... "Pon la mano en el fuego por dos personas", sus nombres hubieran estado en mi lista.
Cuando llegué a mi casa estaba hecho mierda. Empecé a construir un frikiñeco, y a distraer mi mente de la rabia que me había producido. Y es que esa es la historia constante de este año. A base de guantazos estoy madurando.
Las cosas no son tan sencillas como en los cuentos de hadas. Perdí mi esperanza, en lo personal, del romanticismo aprendido en las películas que realmente merecen la pena. Esas que nos hacen ilusionarnos de pequeños, y sonreír con nostalgia o amargura cuando somos adultos. Porque cuando somos adultos, recordamos que de pequeños sentíamos una gran ilusión con aquellas historias.

Por eso la decepción de ayer me dejo bastante tocado. Y después de algunas charlas con amigos en el msn, mientras pensaba "no puedes confiar en nadie, demostrado queda", me puse a coser una babosa que cierta persona me encargó (¡Ya esta lista, Cris!), y mientras, veía la película. Era esa o "El Mundo de Wayne". Y no sabes lo difícil que me fue mantener la atención en mi costura. Me pinché muchas veces.

STARDUST

OPINIÓN...
OJO REVELACIÓN DE DATOS IMPORTANTES DE LA TRAMA
(O COMO DICEN LOS CHORRAS, SPOILER)







En un pequeño pueblo ingles, llamado Muro, vive un joven que esta intrigado por la leyenda local. En ella se cuenta que el muro que da nombre a la localidad permite el paso a otro mundo, un reino encantado, el reino de Stronghold. Pero para atravesar a dicho mundo ha de superar al vigilante, un hombre que ha entregado su vida a custodiar la entrada al otro mundo porque así lo dice la tradición. Aunque claro, dado que el hombre hace más de una década que se debió jubilar, no es grande el esfuerzo a realizar.

El joven Dunstan, que así se llama, llega a un mercado y conoce a una bellísima esclava, que es en realidad una princesa que ha sido secuestrada por una bruja, y con ella, comparte una noche de amor, no antes de regalarle una mágica flor a cambio de un beso.

Pero Dunstan no puede quedarse en Stronghold. Ahora que lo ha visto, que es el único que lo ha visto, decide regresar a su pueblo y hacer que nada ha ocurrido. Pero ocurrió. Y nueve meses más tarde, en el muro, dejan al pequeño Tristán.

Tristán es un chico apocado, pero de grandes esperanzas. Se ha enamorado de la chica más guapa del pueblo, Valeria, que lo utiliza a su antojo, mientras espera que sea otro, Humprey, quien la lleve ante el altar.

Pero una noche en la que Tristán decide jugar su última carta para conquistar el corazón de su amor, en el reino de Stronghold el rey muere, dejando tres hijos, muy al contrario de lo que dicta la tradición, que indica que solo el superviviente de los varones a la muerte del monarca será el nuevo rey. Y para elegir al sucesor, decide retarles a buscar su collar de rubí, que emprende una fuga hacia el cielo y derriba una estrella.

Una estrella que Tristán y su amor, Valeria, ven caer mientras tomar un pequeño picnic a la luz de las estrellas, en algún lugar más allá del muro. Y tras una serie de tiras y aflojas, Valeria, deseosa de jugar con el pobre Tristán, acuerda casarse con el si le trae la estrella. Y Tristán acepta.

Pero claro, donde uno esperaría encontrarse un pequeño meteorito, encontramos en realidad, una estrella. Su nombre es Yvaine. Y es toda una estrella.

Además, la caída de una estrella no es un hecho corriente. Y una malvada bruja, llamada Lamia, va a poner a Tristán y su bella acompañante, las cosas muy difíciles, por el corazón de una estrella otorga la inmortalidad.


Como vemos, esta película trata de personas especiales que intentan conseguir el corazon de otro alguien.

Lo que he narrado del argumento no son más que... veinte minutos de película. Tenemos unicornios, duelos a espada, encantamientos, piratas, persecuciones, magia...
¿Y quien es el responsable de esta maravilla? Pues la verdad es que para mi es un completo desconocido, Matthew Vaughn, aunque los más eruditos (y los que como yo, se empapan en www.imbd.com), sabrán que estuvo en la producción de "Snatch, Cerdos y Diamantes", como a mi juicio, uno de sus puntos más notables de su curriculum. Debo decir que su trabajo me ha gustado, pues la película no aburre, y transcurre con rapidez desde su inicio hasta su final llena de momentos realmente notables y una gran claridad de narración.

El guión es una adaptación de la obra homónima de Neil Gaiman, conocido autor de fantasía y ciencia ficción, tanto en novela como en el mundo del cómic. Y Stardust, precisamente, es uno de sus cómics.

Me declaro un perfecto ignorante de la obra de Gaiman. Y por eso, no puedo deciros si la adaptación es fiel o no, y cuanto de la obra de Gaiman hay en la película y cuanto de novedad. Pero sea de quien sea el mérito, el guión ha sabido combinar muchas cosas que me han gustado. Por momentos, esta película quiere ser "La Princesa Prometida", y es que el cierto capitán obsesionado por su reputación no hace sino traerme ecos. En otras escenas, quise detectar homenajes a "Lady Halcón", quizás inspirados en los momentos en los que mi admiradísima Michelle Pfeiffer aparece singularmente bella. Los momentos en los que los personajes hablan de la inmortalidad, la aparición fugaz de un actorazo como Robert De Niro (en un papel realmente memorable) y los momentos del entrenamiento a bordo del barco me hicieron rememorar alguno de los mejores momentos de "Los Inmortales". Y los espectaculares paisajes que sirven de fondo a esta historia, me recordaron algo la Trilogía del Anillo (I, II y III). Todo ello combinado con maestría para alcanzar una historia propia que fluye con elegancia, y sazonado en especial por los secundarios, de entre los que destaco, aparte del ya mencionado Capitan Shakespeare, al grupo de hermanos hijos del Rey, fantasmas condenados a vagar hasta que haya un nuevo heredero. Sin olvidarnos de Billy, la cabra, o su dueño Bernard, personaje al que quizás se le podía haber sacado algo mas de jugo cuando es convertido en mujer. Y de los piratas... ¡no olvidemos a los piratas!

Y además, hace años, cuando todos los finales eran felices, yo renegaba de ellos. Entonces comenzó la tendencia de que, para hacer interesante una película, su final no era feliz. Pero lo que empezó como tendencia se generalizó, y ahora es casi norma. Por eso refresca volver un poco al final feliz. Y un final feliz, que, como diría V, solo es posible en el cine.

Luego pasamos a los aspectos visuales. Los efectos digitales son algo... como decirlos, sintéticos. Digamos que nos están muy bien conseguidos la mayoría de ellos, pues dan un aspecto de haber sido realizados con técnicas antiguas.
Pero este apartado queda sobradamente compensado por la fotografía. Y es que el color en esta película es COLOR, con mayúsculas, y la nitidez de imagen marea por la cantidad de detalles que nos muestra. Sin duda uno de sus mayores atractivos.

Y luego las interpretaciones. De la pareja protagonista, Charlie Cox y Claire Danes (nuestra eterna Julieta), me quedaría sin dudarlo con la fémina, que aporta bastante más carácter a su personaje, la estrella derribada. Adolecen ambos de un poco de falta de química, sobre todo al principio de la cinta, pero hacia el final la cosa mejora, después de un brusco enamoramiento catalizado por el Capitan Shakespeare, siendo este papel uno de mis favoritos, repleto de humor y alejado del tópico capitán duro.

O al menos no en lo privado. En boca de uno de sus tripulantes, la mejor palabra para definirle es "mariposón", personalidad que Robert De Niro construye a la perfección con graciosos ademanes. Luego esta mi diosa, Michelle Pfeiffer, que yo no se si es por el retoque digital y el maquillaje o que, pero esta señora está espléndida a sus 50 años. Cincuenta señores, y sigue siendo una diosa. Su interpretación es bastante decente.


Y también querría mencionar aquí al malo indeciso de esta película, Mark Strong, que interpreta a Septimus, el malvado último hijo del rey que busca el rubí que nuestra estrella caída lleva al cuello para convertirse en el heredero. Es quizás uno de los personajes peor tratados por el guión, pues comienza como un malo malísimo, y termina siendo algo parecido a un bueno sin cumplir ni participar en su objetivo de hacerse con el rubí, y ya que estamos, con la vida eterna.

En general, podría decirse que todos en esta película están a la altura del cuento de hadas en el que nos encontramos.

Luego tenemos el apartado musical. También a cargo de un desconocido para mi, Ilan Eshkeri, un compositor que dio el salto definitivo desde el mundo de los telefilmes recientemente, gracias a "Hannibal: El Origen del Mal". Y debo decir, que sin tener una sintonía que resuene en mi cabeza, es una banda sonora más que notable, que resalta los momentos de acción, de fantasía, toques de tensión... a mi me gustó y tuvo la virtud de no distraerme de la película demasiadas veces.

Y bien, creo que lo fundamental ya lo he analizado.

¿Cual es el resultado de todo esto?
Pues que ayer, cuando terminé de ver la película, quise volver a verla. Aunque en ese momento me retuve, pues ese impulso de que te cuenten el mismo cuento otra vez es algo que parece patrimonio de la infancia. Creo que la última vez que vi dos veces seguidas una película tenia 15 años, con Cazafantasmas. Pero hoy no he podido aguantar, y mientras comía, la volví a poner. Y ambas veces la disfruté, y ambas veces acabé con una sonrisa en los labios.

¿Porque tiene que ser este mundo tan feo, tan alejado de la visión que tienen los cuentos de hadas de lo que la gente querría que fuese el mundo? ¿Tan difícil es llevar ese sueño a la práctica?

Como ves, querido sobrino, me puse filosófico nada más verla. Y recuperé, no en su entera normalidad, pero si al menos un pedacito, de ese romanticismo que creí derribado por los sucesivos desengaños a los que me he visto sometido este particular Annus Horribilis.

Una película que hay que ver, aunque sea para escapar de la realidad a un mundo de fantasía en el que, por dos horas, ser feliz como solo los niños son felices.

Conclusión: 9 de 10.
Porque ver es creer. Gracias... necesitaba esto. Un Cuento de Hadas.

miércoles, 3 de septiembre de 2008

II Quedada Interclubes de Zaragoza




Querido Sobrino Gobbo:

Hace unos meses, en Abril, tuve el honor de ser uno de los presentes en la primera Quedada que con este motivo tuvo lugar en la ciudad de Zaragoza. Supongo que lo recordaras. Nos lo pasamos como enanitos azules y pienso repetir.

Por si quieres saber a que atenerte aquí puedes encontrar algunas fotos y videos

Te transmito la nota que ha redactado la organización.

Hace aproximadamente seis meses tuvo lugar la Primera Quedada Interclubes de Zaragoza, en la que se acordó hacer una segunda edición del evento y en la que surgió la agrupación Zaragoza Interclubes para promoverlo. Así que me complace enormemente anunciaros a todos la Segunda Quedada Interclubes:

Mediante la Quedada Interclubes hacemos un invitación formal a todos los jugadores de rol o de juegos de mesa y otras formas de ocio alternativo. Invitamos a jugadores de clubes, agrupaciones o individuos de la ciudad a que participen en el evento y aporten algo de ocio a este, de tal manera que por cada 4 o 5 personas que acudan, traigan o una partida preparada, o un par de juegos de mesa u otros pasatiempos, de modo que la actividad consista en jugar juntos y así conocer nuevos jugadores con las mismas inquietudes.

¡Atención! la idea no es que nosotros hagamos unas jornadas y ofertemos partidas a los que acudan, ¡nos desbordaría el trabajo! La idea es que nosotros pongamos un "donde" y un "cuando" y "organicemos" un poco el evento, pero la diversión la tiene que traer los participantes.

Por eso, si quieres conocer a gente con las mismas aficiones que tu, pasarte a curiosear, a probar nuevos juegos o a jugar en nuestra ludoteca, ¡No te lo pienses más!,la Quedada Interclubes es el lugar ideal para ello! ¡Cualquiera puede venir, lo único que esperamos de vosotros es buen ambiente y que traigáis algo de diversión!

¡ANÍMATE A VENIR Y TRAE TU GRANITO DE DIVERSIÓN!

Las fechas y el lugar están aún por determinar, aunque la Quedada tendrá lugar en una casa de juventud o centro cívico de Zaragoza, preferentemente el sábado 4 y domingo 5 de octubre. Tendréis disponible toda la información en la web www.quedadainterclubes.com y también puede interesaros visitar el foro de Zaragoza Interclubes.


Sin otro particular que notificarte, se despide tu tio
Quaid el viajero

lunes, 1 de septiembre de 2008

WALL·E (opinión)

Querido Sobrino Gobbo:

Estaban mis vacaciones tocando a su fin. No solo las mías, sino también las de los amigos que me rodeaban. Cuando desperté el lunes que siguió a mi vuelta de Barcelona, a las 16:00, mis compis me hacían ya en Andorra, de vuelta a la rutina. Pero no. Quería yo unos días de no hacer nada después de querer hacerlo todo en estos escasos momentos de solaz.

Además, empiezo a darme cuenta de que si bien disfruto de la compañía de la gente, soy una criatura eminentemente solitaria. Gusto de ir al cine solo, a tomar café solo, y a escribir en un parque solo. Dios, si no fuera porque detesto a Los Planetas, sospecharía que soy un gafapasta sin saberlo. Porque también paso un montón de tiempo en la FNAC, adoro Blade Runner, recito de memoria el monologo final de Roy Batty y compro ropa en H&M. Pero tranquilo, mi montura es al aire o deportiva.

Aquel miércoles, tocaba ir al cine solo, y a la última sesión, que cuando es día de diario suele ser una gozada.

¿Y que íbamos a ver? Pues dado que estoy de vacaciones, ¿Qué mejor que ver trabajar a otro?

WALL•E

OPINIÓN...
OJO REVELACIÓN DE DATOS IMPORTANTES DE LA TRAMA
(O COMO DICEN LOS CHORRAS, SPOILER)





Antes de nada, recomendar el cortometraje de animación que podemos ver antes de la película, titulado PRESTO, donde se juega divertidísimamente con la física, la gravedad y la magia, todo ello con un gran sentido del humor.

He encontrado esta copia alojada en un servidor de Google, al cual os remito en caso de que la retiren (cosa que por otro lado Pixar esta haciendo a marchas forzadas, a mi parecer un error, pues "picaría" a la gente para ir a ver WALL·E).




Pero a lo que íbamos. A ver como curra un robot.

¿Existe algo peor que limpiar basura?
Si, que seas el único que limpia.
¿Existe algo peor que tener que limpiar toda una ciudad?
Si, tener que limpiar el planeta tierra por completo.
¿Existe algo peor que no tener amigos?
Si, tener por amigo a una cucaracha.



Y por último.
¿Existe algo peor que todo lo anterior?
Si, tener Síndrome de Diógenes.

Ese es nuestro pequeño WALL•E.



Hace 700 años la tierra estaba tan atestada de mierda (ahora, no me preguntéis de donde habíamos sacado tanta materia extra… por lo visto la tierra estará hueca por aquel entonces), que los humanos idearon un plan genial. Irse una semanita, 8 días – 7 noches, según el calendario de la Plutón (o sea, unos cinco años al cambio) a un crucero de lujo en el que todo iba ser juerga, diversión y partidas de golf virtuales. Mientras, en la tierra, unos pequeños granujillas irían limpiando, prensando la basura y acumulándola ordenadamente para que todo volviese a la normalidad (¿comorl?). Licencias del guión aparte, al parecer el protocolo no salió del todo bien, y lo que se ideó como solución temporal terminó siendo destino definitivo de la raza humana (¿Toda? ¿Comorl?). Al menos hasta que las cosas cambiasen.

Y en la tierra quedaron los WALL•E, los simpáticos compresores de basura rodantes, que nadie les dijo que parasen y uno a uno trabajaron hasta morir. Hasta que solo quedó uno.



El pobre WALL•E tiene una rutina que consiste en despertar, desayunar ricos fotones que favorecen la absorción del calcio, comprimir basura y hacerla cubitos ordenados, y rebuscar en la mierda encontrando lo que para el son autenticas joyitas. Y lleva ya tanto tiempo solo…

En estas aparece iEva, con una presentación llena de medios láser y pirotecnia que-te-cagash… El bichito tiene luces azules, líneas suaves, color blanco (porque el blanco mola más), y pone emoticonos con ojitos cucos y cariñosas voces metálicas. Solo le falta la manzanita de marras, pero a cambio mete unos zambombazos que ríete de un Helicóptero Apache.



Bueno, nuestro particular geek comemierda (técnicamente es correcto) se ha enamorado. Empieza a perseguir a la fascinante recién llegada y tras unos cuantos malentendidos, comienza una tierna amistad.
Hasta que claro, ella encuentra lo que esta buscando (a fin de cuentas es una sonda), y pasa de WALL•E hasta que vienen a recogerla.



Pero WALL•E la seguirá hasta donde sea, por el medio que sea.

Bueno, este es mas o menos el planteamiento de WALL•E. Quizás he sido demasiado cínico, pero estoy en mi derecho de serlo, dado que los guionistas de esta película han dejado el guión muy alto, y pronto explicare porque.

La película en si me ha gustado. Durante todo el tiempo sentí una bonita nostalgia de cuando era un niño, de cuando tenía esos cuadernos tan fantásticos para ir a la escuela, decorados con astronautas que caminaban hacia una base lunar. Creo que aquellos cuadernos me marcaron la senda que luego había de recorrer. Y creo que los que escribieron esta historia son quintos míos y echan de menos las mismas cosas.



El guión en si es un guión Disney. Es decir, flojillo en casi todo, el malo es malo malísimo, los buenos buenos tontísimos, y las licencias de la historia son tan numerosas que hemos de dejar el sentido crítico a la entrada. A fin de cuentas son dibujos animados. Encontramos algunos guiños a la ciencia ficción clásica, siendo el mas obvio el maloso robot, alter ego de HAL 9000.



Los personajes están bastante bien construidos. WALL•E me recordaba al pequeño ET en todo momento, por sus formas y comportamientos de curiosidad. EVA también tiene bien definido su papel de ser inteligente de la relación. Pero algunos secundarios son realmente geniales. El pequeño robot limpiador de la nave, el Capitán o el robot defectuoso boxeador son realmente divertidos. Este último en particular desternillante.

La película entretiene, y sostiene y cuenta una historia bastante bien, sobre todo considerando que la mayor parte del metraje esta girando en torno a dos personajes que apenas dicen más palabras que sus propios nombres. Es decir, tiene un aire a película muda que creo que en algunos momentos pretende homenajear (cuando WALL•E mancha intencionadamente el suelo por dos veces para provocar al robot limpiador y termina manchándole a el, causándole un ataque de nervios seria un buen ejemplo de lo que digo).



La música, correcta, aunque sin más.

Salí del cine complacido, y si hubiera escrito la crítica a continuación, como muchas veces hago, hubiera sido bastante más complaciente con ella de lo que pretendo ser. Y es que uno se da cuenta, una vez que uno reflexiona y ve la tele un par de días, de que esta película es una gran mentira, cínica e hipócrita.

Hubiera estado muy bien ver algún que otro WALL•E de juguete entre los montones de mierda. O cuadernos de WALL•E, o mochilas, lápices, plumieres, globos, discos voladores, sujeta clips, relojes, cartuchos de videojuegos, CDs, libros para colorear…

Toda la película se basa en un mensaje buenista y pseudos ecologista que es traicionado desde el primer momento en que uno sale del cine y ve una promoción de muñequitos de la película en el McDonalds. Es filosofía barata, el equivalente de la comida rápida a la moral.

Esta película es bonita, pero es mentira, como tantas cosas en esta vida.
Y siendo objetivo, atendiendo a su calidad, podría recomendarse ir a verla, sobre todo con niños, que la disfrutaran más y en el fondo, nos harán disfrutar como niños.
Pero si solo eres un adulto, que quieres que te diga. No veras nada que no hayas visto ya en la animación 3D (no he visto innovaciones decisivas con respecto a Los Increíbles, que por ejemplo, da mil vueltas a esta película en cuanto a guión y calidad). Y si reflexionas un poco, veras como te están llamando estúpido a cambio de tu dinero.

Conclusión: 6 de 10.
Es una buena película infantil. Es decir, solo si entras como niño y la olvidas con la misma rapidez que lo hacen los niños.