jueves, 23 de octubre de 2008

Festival Internacional de Juegos de Cordoba.

Querido sobrino Gobbo:

El año pasado me entro una especie de fiebre viajera que me llevó a sitios tan dispares como Barcelona, Murcia, Madrid, Ávila y Zaragoza. Este año, con más vacaciones debido a mi duro trabajo de mediados de año, el ultimo tercio del año se presenta igual de viajero. La II Quedada Interclubes de Zaragoza fue un mero aperitivo. Esta semana previa a la festividad del Pilar, comenzaban los platos más importantes. Con un viernes de vacaciones que me tome por delante, emprendí el viaje desde esta Tierra de Nadie friki en el que me encuentro hasta la bella ciudad de Córdoba. Siete horas de conducción por carreteras secundarias que tanto amo, descubrimiento de nuevos paisajes en cada curva, tanto externos como internos, y mil ideas, que de nuevo, se pierden al paso de cada punto kilométrico.

Maldición, necesito una grabadora decente (como bien apunta Valeria en un comentario en mi bitácora anterior)

Bueno, el viaje no se me hizo tan pesado como había supuesto. Al paso por la provincia de Albacete, o casi, me hice con un afilado y punzante recuerdo, mango de madera y hoja de acero inoxidable, comí los restos que había traído de mi nevera y seguí camino hacia la ciudad de la mezquita.

¿Qué era lo que allí nos esperaba? Bueno, pues ni más ni menos que una selección de los organizadores de las jornadas Tierra de Nadie, aunque esta vez de civiles, que pretendían por una vez, pasárselo bien y que fueran otros los que soportasen a los frikis...

¿Quien podría culparles?

¿Y donde, si puede saberse, iban a hacer tal despliegue de energías?

Pues en las jornadas lúdicas que la Asociacion Cultural Jugamos Tod@s montan cada año, dedicándose de forma temática a los juegos de mesa. Y servidor, que no había visto Córdoba aun, decidió que era una excusa friki como otra cualquiera para poner otra muesca en el cinturón.

Su nombre, Festival Internacional de Juegos de Cordoba.

Y alli nos fuimos, los buenos de David, Nacho, Caro, Cris, Nobane (mi sufridisimo compañero de habitacion) y yo.









Las jornadas se celebraron en un hermoso, hermosísimo palacio, al que no paraban de venir parejas de novios a hacerse las fotos de rigor. Por lo visto es un lugar con fama.









Algo que mantuvo entretenidas a nuestras dos féminas un ratito... siesque las mujeres son todo maldad, ¿eh? Si reprodujese aquí, querido sobrino, lo que ambas dijeron de una novia, seguro que me quedaba sin habitación en las TdN del año que viene... ni camping, igual me hacían dormir en la caseta del perro...

Bueno, nada más entrar, una frikada de gran magnitud.



Para que vayamos sabiendo que terreno pisamos.
En un lugar como tal, como puedes suponer, lo principal es ver como juegan otros, jugar a juegos que más o menos conozcas y en los que te quieras lucir, y sobre todo, jugar a juegos desconocidos.






(Foto dedicada a una buena amiga :P)






Como podéis ver, los juegos de mesa tienen la virtud de atraer a gente de todas las edades.


Y esta foto la hice para que vieseis que también había juegos de cartas.


Y mención especial a este juego... "El Escalador" o algo así, dicho en alemán. Muy recomendable.



Los juegos conocidos los dejamos mayormente para las noches en el apartamento que habíamos alquilado. Porque mucho hablar, pero aquí estos chicos yo pensé que me conducían al pozo del averno de la corrupción y los bares de copas... que diría Sabina. Y no, en la cama antes de las doce o viene el hombre del saco.
Pero los no conocidos, es otro cantar. Sabido es el hecho de que yo siempre que juego a un juego que desconozco, gano en la primera ocasión para no volver a ganar nunca.
Y claro, me puse a jugar en dos torneos, ambos dos en los cuales llegue a la final, Alhambra, el sábado, y Piko Piko, el domingo.


¿En que piensas David?


Debo decir que el Alhambra me pareció un juego interesante, pero que depende quizás un poco demasiado de la suerte. Y yo no nací para eso. Los interesados pueden jugar al juego en un sistema de turnos por Internet en esta pagina web.
Del Piko Piko, una especie de domino mezclado con un poker de dados, debo decir que es divertido, pero que depende exclusivamente de la suerte, y un poquitín de la estrategia. Y por si fuera poco, hubo algún que otro capullín en la final... joer, ni que quisiera ganar. Me alegre de que lo hiciera el papa de la niña de 7 años. Hacían un buen equipo.
De los eventos a reseñar, uno importante fue que el clima no acompañó en absoluto. Una tromba el mismo sábado nos hizo dudar de que nos encontrásemos en Córdoba y no en algún lugar cercano a Cullera. Pero estábamos en Córdoba, y con un calor cercano al agobio nos trasladamos del patio a los pasillos en una reacción coordinada de todos los presentes y asistentes que dejo boquiabierta a Caro mientras musitaba "Esto en las TdN no pasa..."

Y ese primer día fuimos todos a saquear el buffet libre chino que teníamos al lado.

Al día siguiente, domingo, esta gentuza se rajo y dijeron que nada de turismo. Que total, que ya conocían Córdoba. De vuelta de cabeza a los juegos.

Ese día trascurrió con el Piko Piko como protagonista, y sin mucho que contar, debo decir que lo mejor fue la hora de la comida. El bueno de Belial, nos llevó a una brasería, a donde también nos acompañó Aidi, en la cual todos comimos la mar de a gusto, y yo personalmente cometí un celebrado pollicidio.







Después de aquello, y de que una vez más todos se me rajaran cual novicias a la hora de salir por ahí de marcha, nos despedimos del bueno de Nobane, que tenía que trabajar al dia siguiente, y después de unas partidas al UBONGO con Caro y Cris, nos fuimos todos a dormir cual benditos. Esto se acababa.

A la mañana siguiente, empacamos todas las cosas y nos despedimos como siempre con esta gente, hasta las Tierra de Nadie si no se tercia el vernos antes.

Pero yo aun no me despedía de Córdoba. Después de una hora buscando aparcamiento, conseguí detener mi coche cerca de la Mezquita y hacer una merecida y necesaria visita de otra hora y media de duración. No pude escaparme de una gitana de las que leen la buena ventura y no os diré lo que me sacó para que no os riáis de mi, pero al menos me llevé un buen recuerdo de Córdoba y estas jornadas. Desde mi humilde opinión, recomiendo volver al año que viene.













Y a Córdoba tengo que volver, a visitarla con la calma que se merece.

P.S. ¡Valeria, te echamos mucho de menos en Córdoba!

3 comentarios:

annie mynoa dijo...

quieroo una entradaaa :P hahahaha como te va en polonia amigo? aun no te vas o queee pasooo cuentamelo todooo besos cariño :)

annie mynoa dijo...

por ciertoo que grosera soy me encanto tu narración hasta me dieron ganitas de conocer córdoba :) y las fotos son lindas lindas besos

Blackrose dijo...

BUUUUUUUUUUUUUUUUAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA

Cago en todo el portátil.

Ya podría haber sido este finde Córdoba. Ordenador arreglado y dinero en el bolsillo y en ciernes.

En fin, esperaremos Granollers...

Valeria dixit