miércoles, 28 de enero de 2009

How I met your friki... Henar.

Querido Sobrino Gobbo:

Me pasé un pelín con nuestra amiga Henar en la última bitácora. Si, fui un poco rancio. Debía compensar un poco a nuestra admirada Henar, y no sabía como, y de aquí que se me ocurrió una nueva sección para esta bitácora. Una especie de perfiles de los frikis que conozco y que son de destacar.

Empezaría entonces por Henar, ¿pero como hacer un retrato de Henar? No soy un biógrafo, y lo cierto es que la conozco desde hace apenas un año. Pero esta chica, que es toda energía se las ha apañado para aglutinar a su alrededor a toda una caterva de lo más selecto del frikismo patrio. Y seguía, aun a pesar de tener tan claro todo lo que quería decir de ella, sin saber como contarlo.

Y el caso es que en esas andaba yo, leyendo un libro malísimo de Greg Bear, "Vitales", una novela de acción y misterio biotecnológico, de la que solo saco una frase, extraída de 1984, la novela de George Orwell.

"Si quieres hacerte una idea de cómo será el futuro, imagina una bota aplastando un rostro humano... por siempre."

Bota... y entonces lo recordé. Algo que mi estómago no ha olvidado.

How I Met Your Friki?



Corría el año 2007. A finales. Unos amigos me habían invitado a desplazarme a Murcia a celebrar el décimo aniversario de ARMS, y yo, que estaba en el inicio de mi estallido como reportero friki, como friki errante, para allá que me fui con el amigo Fiber y un recién conocido Draud.

El caso es que una de las noches, en las que nos recluíamos en un centro educativo que consiguió agenciarnos el bueno de Matsu. Terminada la fiesta, al menos para nosotros, dado lo lamentable de la actuación musical (cosa que puedo decir ahora pasado el tiempo), el grupo de frikis nos fuimos a dormir, pero como solo eran las 5 de la mañana, Red nos propuso probar un rol en vivo. "El Campo", ambientado en un campo de concentración. A la propuesta de a quien le interesaba ser el comandante del campo de las SS, salté como Casillas en sus buenas tardes a por un balón rechazado. Me encanta fingir que soy malo.

El caso es que en el juego di el do de pecho y la gente concluyó en que había sido un verdadero cabrón hijo de mala madre. Y en plan Anibal Lecter, una de mis medidas fue que todos los castigos de las faltas cometidas por los aliados, las pagaría la enfermera aliada capturada, a la que torturé sin reparos, para desmoralizar a la tropa aliada.

Esa sufrida enfermera era Henar. Y se metió tanto en su papel (era su primer vivo), y se sintió tan humillada por mis cabronadas y mi paso de ganso y acento macarronico-alemán, que cuando la historia concluía y culminaba mi engaño rindiéndome a los aliados, me golpeó fingidamente en los testículos con la rodilla y caí al suelo, cuando iba a disculparme con ella por el trato que la di. Y lo siguiente, en medio de su histeria, fue lanzar una patada a mi vientre, con botas de puntera de acero y plataformas.
Una patada mal medida, que entró en mi plexo solar. Auch.
Con lo que me pone que me peguen.

Lo siguiente fueron risas y comentarios. Hablar mucho por messenger, quedar en las Ayudar Jugando del 2007, y finalmente, colapsarse esto en las Frikonvivencias. Después la fundación de Producciones Mentes Perversas, nuestra asociación que aunque pocos, ha dado algún fruto, como un vivo y algún concurso frikimelodico en estas últimas TdN.

Pero no podré olvidar nunca que nos conocimos de un botarrazo.
Inolvidable friki donde las haya.

¡Un besazo Henar!

Y sin más que contar, por hoy, se despide tu tio, Quaid el viajero.

P.D. No dejeis de visitar la bitacora de mi queridisima amiga.
http://isilwenylafabricadechocolate.blogspot.com/

domingo, 11 de enero de 2009

Costumbres alimenticias frikis

Querido Sobrino Gobbo:

Como recordaras, en diciembre hubo Quedada en Cuenca, y en ella, amén de cosas que olvidé por mi propia estulticia y mala memoria (lo siento Isanne, el dia menos pensado te dedico una bitacora para ti sola y tu partida de rol... de veras que lo siento), también había otras que sencillamente me guardaba para el momento en que dispusiera de los medios gráficos para su documentación.

El domingo al mediodía, rematamos los postres, y entre ellos quedaban tres flanes, que como no, quisimos hacer la gracia de comer sin manos. Lo intenté yo, y fracasé. Lo intentó Isanne, y aunque tampoco le salió, lo hizo mejor que yo, aun a riesgo de ahogarse. Y el ultimo flan se lo papeo Isil, con el jocoso resultado que estas a punto de ver.

Solo necesitaba tiempo y las herramientas para editar. Te pido disculpas porque la calidad del vídeo deja algo que desear, dado que se tomó con un móvil y el sonido, a excepción de mi voz, esta en un nivel excesivamente bajo.

Pero no por ello iba yo a dejar de mostrarte este impagable testimonio gráfico, hábilmente editado por mi, para que no te pierdas detalle.



Solo espero que después de esto, Isil me siga dirigiendo la palabra...

¡Pero valió la pena!
Hasta la siguiente, se despide tu tio, Quaid el viajero.

jueves, 8 de enero de 2009

El maldito 2009 y la peor pesadilla de mi vida

Querido Sobrino Gobbo:

El virus que te aquejó durante las navidades, que le pasaste a tu madre, tu madre a la mía y la mía lo cogió en vísperas de terminar mis vacaciones, finalmente me ha alcanzado.

Escribo esto desde la cama, con mi nuevo portátil, que no está nada mal, una cosa muy coqueta y pequeña que adolece de la batería de manera clamorosa (primer punto a solventar). El caso es que después de toda una noche, mañana y mediodía llamando a Blas, mientras comía un puñín de arroz hervido con limón, me puse a ver una película, por aquello de matar el tiempo mientras este virus trata de matarme a mi. Que si, que esta vez va en serio, estoy en las ultimas.


Bueno, la película en cuestión ha sido "Jasón y los Argonautas", peliculón de los años sesenta, en el estilo de las aventuras que en los ochenta nos recordarían con la similar "Furia de Titanes". Las similitudes entre ambas son debidas, fundamentalmente, al genio de los efectos especiales que se encontraba detrás de ambas, Ray Harryhausen, un tipo tan genial que consiguió que los seres humanos convivieran con los dinosaurios a través de One Million Years B.C, que posiblemente otros recuerden mejor por Raquel Welch en plan diosa de la fertilidad.


Bueno, a lo que iba. La escena final de "Jasón y los Argonautas" es una de las cumbres del cine de aventuras, cuando de los dientes del dragón, el rey de de la Colquida, el Rey Aeetes, alza siete esqueletos guerreros que persiguen y matan a los dos compañeros de Jason, Castor y Peles. Pero Jasón consigue escapar. La película finaliza demasiado rápida entonces, dejando algunos cabos sueltos, pero ya sabemos como es la mitología griega. Si pretendemos atarlos todos, tendríamos una película más larga que los 2137 capítulos de "Santa Bárbara" seguidos.


Y entonces, recordé que la primera vez que yo vi esta película debía tener... 7 u 8 años. También me encontraba enfermo como ahora, y también en aquella ocasión la escena final me impresionó mucho. Tanto, que aquella noche, tuve la pesadilla más aterradora de mi existencia.

Recuerdo que empezaba con una chica que me gustaba, posiblemente una profesora sustituta. Dejemos de lado mis complejos edípicos, porque la muchacha se encontraba en una red de pesca, sobre un acantilado, y junto a los aparejos que la sostenían aun en tierra, se encontraban dos hombres en el más puro estilo Men in Black. Trajes negros, gafas de espejo, sin detalles que pudiera relacionar con nada.

Se que la tiraron al mar, y el golpe no fue bonito. Si las rocas del acantilado no hubieran sido suficientes, recuerdo que el agua la arrastró mar adentro y allí, le esperaban tiburones. Morboso, ¿verdad?. Aun recuerdo el color rojo y como los tipos del acantilado se fueron de la escena.

Lo siguiente fue un fundido en negro. Era de noche, anocheciendo o amaneciendo, pero de cualquier manera, entre luces. Y entonces, la marea arrastra un cuerpo devorado a la playa. El esqueleto completo, del cual, en mi pesadilla solo veo los pies, limpios de carne e inmóviles. Por un instante.

Porque a continuación se frotan entre si como haría una persona al despertar. Escena a la que luego he sacado un origen en una de las viñetas iniciales de "La semana más larga", sin par cómic de Superlopez. La pesadilla en si comenzaba aquí.


Recuerdo poco de lo que seguía, pero los esqueletos que vi correr tras los argonautas ahora corrían tras de mi. En medio de la noche me desperté paralizado de terror, y con tantísimo miedo, que durante lo que me parecieron horas, aunque posiblemente no fueron más que unos minutos, vi pasar por el hueco de la puerta de mi habitación un esqueleto tras otro en medio de la oscuridad. Solo veía una fosforescencia de imágenes de calaveras, humeros, costillares y demás que se asomaban a mi puerta y caían al suelo, y yo, paralizado como un ratón ante la serpiente, no podía dejar de mirar.

Esa fue la peor de las tres pesadillas que puedo recordar haber tenido, al menos mientras dormía. Hubo otra que en su día puedo intentar recordar que me causó un desmayo en pleno sueño del terror que tuve que pasar. Creo que aquella vez había visto "Poltergeist".

No creo que esta noche tenga una pesadilla, pero si ocurre, os la contaré bien fresca. A fin de cuentas, pasar miedo tiene su que. A mi me gusta pasar miedo.

¿Y a vosotros?

Desde el lecho de los dolores y la extremaunción.
Tu tío, Quaid el viajero.

lunes, 5 de enero de 2009

Incoherencias, escritura automática y un lema vital (Nº XXI)

Querido Sobrino Gobbo:
... hoy no esperes nada coherente.

Tu anciano tío se ha cogido un globo de impresión hoy y esto más que una bitácora es escritura automática a ver si el cabreo se pasa.

Con que me quedo de las navidades...

Con los amigos, con el puto catarro que me hizo vagar todo el periodo vacacional en convalecencia, con las visitas sorpresa, con el capullo que decidió ponerle aceite de cacahuete a las cápsulas de Pharmaton (soy alérgico), con mi nuevo móvil, con las tardes eternas en casa de mis padres, sin Internet pero con los comics de "Civil War", con la certeza de que no volveré a leer nada de Marvel (ya tuve bastante con la "Pesadilla Neogénica"), con los primeros capítulos del Quijote que por fin me ha dado por leer, con un fin de año decepcionante, y luego, sorprendentemente memorable, aunque por razones ajenas totalmente a lo esperable, con los nuevos horizontes que se despliegan, con mi nueva barba, con mi nuevo optimismo, con mi diario, con mi bitácora que pronto alcanzará sus 100 entradas, con mi colección de pelis que no para de crecer, con mi imagen de focalización mental zen, con la casa de Sergio y las grandes partidas que allí pudimos haber hecho en la edad de oro, cuando jugar a rol era vivir en un mundo tan real con este, con las sesiones de cine abortadas que iniciamos allí, con Facebook por permitir rápido con los amigos, con Sergio nuevamente por compartir su conexión, con las ideas para celebrar el año nuevo que viene (donde sea, pero con amigos y lejos de lo habitual en distancia y espíritu), con la eterna búsqueda de un portátil que al final, seguro que no compraré, con el frío seco de Ávila (hoy a-7ºC), con Mel y sus fiestas por Madrid, con la certeza de que un friki solo no mola, pero dos juntos son memorables, con las partidas de Guitar Hero World Tour conmigo a la batería, con la comida en el "Rías Bajas" (C/ Goitia 9, 28027 Madrid‎ - 917 411 256‎, caro pero excelente) y un delicioso vino cuyo nombre olvide, con las ruedas de invierno de mi coche, con "El Hombre Ilustrado" de Ray Bradbury, con mis compras de ropa elegante en un Factory (ahora estoy que lo rompo vestido de Massimo Dutti)...
...con las sonrisas de mi sobrino Enrique, alias el autentico Gobbo...

Y claro, con Cuenca. De allí saque algunas perlas como estas:


Diarreas mentales

Isanne: Feliz día de los Santos Inocentes
Draud: Aquí no hay nadie inocente
Quaid: Que levanten las manos los que sean inocentes.

Levanta la mano Henar.

Quaid: Y voy yo y me lo creo.
Henar: Aquí todos somos inocentes hasta que se demuestre lo contrario.
Draud: ¿Inocente de que?
Quaid: ¿Inocente por donde?
Con amor, Henar :P


Unas recomendaciones literarias

Migraña - Oliver Sacks
El hombre que confundió a su mujer con un sombrero - Oliver Sacks
El tío Tungsteno - Oliver Sacks
Las mentiras de la ciencia - Federico Di Trocchio
The science of discworld - Terry Pratchett, Ian Stewart y Jack Cohen
Crónica del pájaro que da cuerda al mundo - Haruki Murakami

... y cinematográficas

Perfect Blue
Cliente muerto no paga
Dragon Blanco
Serial Experiment Lain (serie)
Last Exile (serie)
Darker than black (serie)
Push Nevada (Serie)

De los frikilógicamente eruditos Isanne, Megamaniaco y Draud.


Y una dedicatoria, para terminar, que alguien escribió en la hoja de mi personaje en la partida de Isanne (Un tal B.D. Dover, que nada me costó interpretar dado que se creía superior al resto de la gente, a la que consideraba fundamentalmente estúpida):

Como dijo Groucho Marx, y reitero en mi "bitácora", voy a escribir un rato, que entre tanta basura, aunque solo sea por darle la razón a las leyes probabilísticas, acabaré diciendo algo inteligente.
Quid pro quo, Clarise.


Muy buena dedicatoria, que tomo como Lema Vital Nº XXI.
Y aqui se despide por hoy Quaid, con complejo de chimpancé ante una vieja maquina de escribir a la que le falta la tecla "e", un enorme paquete de folios, cigarrillos, una botella de whisky, para servir en un vaso sucio de plástico y sin hielo, y una enfermera perturbada llamada "atención sorprendente por ciertas personas que me leen", metiéndome presión para que me ponga a redactar algo bueno.



Son las 0:59.
Adiós Orange.
Hola Movistar.

Tu tío, que ha pasado el test de alcoholemia...
Quaid el viajero.