domingo, 8 de marzo de 2009

Lemas Vitales (XIV)

Querido Sobrino Gobbo:

Ayer fui al cine a ver dos películas.

En la primera “Gran Torino”, muy recomendable, se me coló en la sesión una pareja formada por un chico alto cuya dentadura no es comparable a la de un caballo por compasión con el caballo. Dientes de sable iba con su novia, una cani de manual. No pararon de hablar en toda la película. Los odié por eso. Sin mencionar al tío que se puso detrás de mi y que respiraba como el primo asmático de Darth Vader. También una señora estúpida dejó el móvil encendido y con la sintonía puesta. Por si la niña le quemaba los macarrones, supongo. Asunto de vida o muerte.

La segunda, “Watchmen”, me tocó el grupo de niñas adolescentes que fliparon con la escena de sexo y no paraban de reír. La familia feliz y maleducada que aprovechaban que no se sentaba nadie delante para descalzarse y poner los pies en los cabeceros del asiento de delante. Y también para comer cajas de bollos industriales y arrugar los plásticos del envoltorio. De esos que luego se "desarrugan" solos haciendo mas ruido que un raid antiaéreo. Y los cuatro gilipollas onanistas prepuberes, asumo que seguían al grupo de niñas adolescentes, que no paraban de hacer comentarios en voz alta.

Pues asi es como me siento...

“… Vas a arder en un nivel muy especial del infierno. Un nivel reservado para los pederastas y la gente que habla en el teatro.”

Pastor Book, apoyo espiritual de la tripulación de la nave de la clase Firefly llamada Serenity.

Solo espero que el que hicieron para el teatro también admita a toda esta gentuza.

Y me voy a comer que llevo cuatro horas planchando.

P.D. Entrada número 99. En la próxima entrada responderé a vuestras preguntas. ¿Alguien quiere ser el entrevistador? Si alguien quiere que me envié un correo. Sino, Quaid entrevistará a David.

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