martes, 21 de abril de 2009

Jornadas Avalon en Estella

Querido Sobrino Gobbo:

Me vuelvo algo perezoso a la hora de publicar. Recuerdo que al inicio de esta bitácora, pugnaba por mantener una frecuencia de tres entradas semanales. Ahora me conformo relativamente si son tres al mes. Pero mi tiempo se acorta por múltiples y variados motivos, entre los que se destaca como mi particular torre oscura (lo siento, me estoy dando una panzada de Stephen King últimamente), mi odioso y detestable trabajo. Cierto es que nos quejamos de vicio y que día que consiga cambiarlo igual lo recuerdo con nostalgia. Pero mi trabajo consume tiempo, y lo que es peor, sin verle un fruto ni una satisfacción, consume en parte mi espíritu.

Por eso para mi, las veces que puedo escapar a mi rutina en las tierras baldías donde vivo (de nuevo lo siento, que las aventuras de Rolando de Galaad me tienen absorbido), son para mi maná del cielo. Si bien a veces no puedo escapar a la maligna influencia de mi trabajo, ampliamente en relación con una entropía que se empeña en terminar de estropear las cosas en las vísperas de mis desplazamientos. Así ocurrió con los Rúnicos de este año. Y por segunda vez, mi disfraz de fotógrafo-daguerrotipista del siglo XIX tendrá que esperar una mejor ocasión.

Sin embargo, bien vendida mi tragedia personal a mi jefe me sirvió para poner tierra de por medio con mi trabajo el pasado fin de semana y aceptar la invitación de mis buenos amigos Valeria y Willow para acudir como invitado a las jornadas que se organizaban en Estella, Navarra. O Lizarra, según de donde seáis.

Y lo cierto es que para empezar, a uno le pica mucho que a solo tres horas de coche (una minucia comparado con lo que en mi es habitual) se encuentren no solo dos buenos amigos, sino una población solo ligeramente más habitada que aquella en la que vivo, pero tan diferente de ella como de la noche al día. Gente friki, amigos, buen paisaje y patrimonio cultural. El hecho de haber una cultura social basada en las peñas y escuelas de jota navarra convirtió mi vuelta a casa en algo más sombrío y siniestro. Fue como entrar de repente en “Mad Max 2”. Paisaje desértico con vago recuerdo de civilización.

Pero volvamos a la narración de mi viaje. El caso es que apenas llegado a la Casa de la Juventud “María de Vicuña” donde se celebrarían las jornadas, empecé a ver alguna cara conocida, como por ejemplo la de Melissa (habitual de Rúnicos y TdN), Santi y Adriana (de los Interclubes Zaragoza) y mis mencionados anfitriones. Anfitrión el que se acababa de meter un ostión de padre y muy señor nuestro por darse prisa y caer rodando por unas escaleras al más puro estilo del Especialista Mike. Ya hay que ser masoca. Contusión severa en el brazo izquierdo pero no más importante que el susto que todos se llevaron. Y lamentablemente no me quedaba tiempo para acompañarle o preocuparme de su situación porque apenas media hora más tarde de mi llegada comenzaba a impartir, con humildad, un taller de frikiñecos, que comenzaba al aire libre, pero que a la hora de comer, el aire que se levantaba nos convenció de terminar puertas adentro. Como siempre, para un verdadero conocimiento sobre la materia, aconsejo recurrir a la fuente, que es mi buen amigo Marcos, alias Tzalem, cuya bitácora podéis conocer aquí.

Pero yo, como buen discípulo de mi maestro, me limito a repetir sus palabras y estas terminan causando su efecto. Y así obtuvimos una manada de singulares bichos, entre los que destacaron los dos jabalíes, un búho, un plátano (¿era al final el alterego malvado de Mochilo, no?) y un dragón, amen de un adornado puercoespín a cuya creadora, Melissa, doy desde aquí mi animo para que lo termine de pintar. Trabajo no la falta.

Divertido taller en el que nos colocamos a base de respirar pegamento (no lo neguéis que algo si), los pequeños Iker y Seila disfrutaron como lo que son, críos, pintando sus animalitos, y yo, por exceso de nerviosismo al principio, terminé arreándome un tajo en el dedo pulgar, el primero que me provoco desde que comencé a hacer marionetas. Demostración gráfica de los peligros de la utilización de las cuchillas.

La tarde, después de una comida con la organización a base de pizza y más pizza sin conocimiento (entre ellas, una que picaba más que la loción para después del afeitado de Satanás), tuvimos alguna sesión de videojuegos. ¿Que seria del concepto moderno de las Jornadas Frikis sin Nintendo? Allí estaba el Wiisport, el Mario Kart, el Super Mario Smash Brawl o como se diga, y otros no de Nintendo pero igual de japoneses e indispensables en unas jornadas, como el Dance Dance Revolutions, y algo más gaijin, como el Guitar Hero. Servidor aquella misma tarde quedó subcampeón del Wiitenis, siendo vencido sin paliativos por una joven promesa de 13 años. Por tres sets a cero en la final, todo hay que decirlo.

Mientras, en las salas superiores, los juegos de mesa más clásicos estaban a disposición del público para echarse la típica partidita del "Aventureros al tren", "Jungle Speed", "Risk" o "SuperMunchkin".

La tarde noche fue completada por Melissa nuevamente y su celebrado (celebradísimo) taller de danza del vientre, así como otro curso de confección de espadas de softcombat que impartió Santi. Servidor se construyó una espada larga bastarda, que en un principio y en un alarde de originalidad, pretendí llamar "Altius" como la marca de las colchonetas que usamos para hacerlas, pero que más tarde, y en medio de una conversación sobre Futurama, al imitar al señor Bender, el nombre de la espada acudió a mi boca con total naturalidad, como si solo hubiera estado esperando a que se pronunciase... Así nació "Meneillos", sin par espada, que si no letal, al menos si lo suficientemente molesta como para cumplir sus objetivos.

El final de la primera jornada estaba próximo, y se completó con un rol en vivo dirigido por Willow, basado en el salvaje oeste, con una historia trágica que a un servidor se le concedió interpretar. Balas, amores, indios, sheriff corrupto, alcalde perverso, la guerra civil de fondo… si cogiese la historia Clint Eastwood y sufre una plaga de Oscars. Final amargo para mi personaje, que no hizo sino entusiasmarme más con el. A fin de cuentas, es sabido que las historias que terminan mal son las mejores. Sino mirad la mejor película de Star Wars… “El Imperio Contraataca”.

El día siguiente, sábado, supuso el descubrimiento del Pyssla, una especie de arte basado en el petit point, pero en friki, que consiste en rememorar los gráficos pixelados de antaño con pequeños trocitos de tubitos colocados sobre una matriz. Posteriormente se funden con ayuda de una plancha y el dibujo esta terminado.

Debo decir que ese día fue más turístico que friki. Por una vez en mi vida de reportero de estos eventos, logre abstraerme de las jornadas en si y conocer el lugar que las acogía, y lo cierto es que quedé absolutamente encantado. Estella es un lugar precioso que merece la pena visitar, un sitio donde se come bien, no muy grande, lo que hace que podáis recorrerlo a pie, pero eso si… llevad un paraguas, que cuando se pone a llover se pone cansino.

Lo más notable de aquel día, en el apartado friki, fue en mi caso algo que hice que jure que jamás haría. Y fue una competición de DDR con Valeria. Pero ya sabéis que se suele decir.

Nunca digas de esta agua no beberé…

que por muy turbia que venga, te puede apretar la sed.

Mis circunstancias aparte, también se desplegó un campeonato de Warhammer, un taller de pintura rápida y nuevos concursos de videojuegos (Mario Kart, Guitar Hero, Naruto) que rellenaron y entretuvieron a los asistentes. La noche llego algo antes de lo esperado. Un vivo de "7º Mar" quedo sin celebrarse por falta de aforo. En un ambiente más privado, nos dedicamos entonces a pulir un sistema de juego que estoy intentando parir, Santi y otros amigos zaragozanos.

Al día siguiente había de partir temprano, más temprano de lo que me hubiera gustado, porque lo cierto es que en un sitio como aquel uno se podría asentar con gusto y facilidad. Al menos un servidor. Pero un poco antes de mi partida me dio tiempo a apuntarme a un torneo de softcombat en las modalidades de rodela y espada corta, y espada larga.

En la primera disciplina mencionada, amen de quedar subcampeón, a poco más quedo lisiado. Digamos que mi contrincante parecía sobre motivado y yo cometí el error de jugar con gafas. Pero bueno, nada grave amen de una leve marca con la que poder presumir. Y la pena en el corazón por tener que marcharme y encerrarme en una revisión que acaba de comenzar.

Si mi frecuencia de publicación os parece baja, esperad un par de semanas y veréis.

Pero al menos me llevo en la mochila la satisfacción de haber acudido a estas primeras jornadas Leyendas de Avalon. Mi consejo para los organizadores es que para el próximo año se intente llegar a más gente, aunque se perfectamente que esto es mas fácil de decir que de hacer. La falta de quórum en muchos casos reventó algunas actividades, y muchas de ellas fueron lo que denominaríamos los veteranos “endogámicas”. Es decir, poca gente nueva acudía que no acudiese al centro fin de semana tras fin de semana.

Pero es una primera edición y sería muy injusto reprochar nada a gente que quiere dar a conocer esas frikadas que tanto nos gustan. Esperemos a ver el año que viene, y veamos su progresión.

Al menos yo intentaré estar allí. Si el trabajo lo permite.
Lo juro por el nombre de mi padre (y eso que me han advertido que el final de la saga de la Torre Oscura es una birria).

Y sin más que añadir, se despide, quizás por un periodo prolongado, tu Tio Quaid el viajero.

4 comentarios:

Draud Giovanni dijo...

Algo que me dijo mi madre y que creo que puede venir a cuento...


"que te quiten lo bailao"

Enga ánimos que sabes que, de vez en cuando, nos acordamos de ti unos pocos piltrafillas

vane dijo...

Ya te echamos de menos... No hubiera sido lo mismo sin ti, hermanito. Melquiades anda haciéndole compañía a su hermano mayor tiburón.
Y ánimo con el curro :***

cualquieronas dijo...

que manera de narrar las cosas hijo mio me ha encantado y parece un lugar precioso y digno de ser visitao.
Pero por dios hijo miooo que ponerte a combatir con niños de 12 13 años como no ibas a quedar subcampeon hahaha besitos guapo que bueno que la has pasado bien :)

Anónimo dijo...

Hola soy willow, pues encantado de que vinieras, por lo demás tranqui, manda lo que quieras a templodehecate, yo mañana les pasaré los nombres de los organizadores, colaboradores, cartel y foto ganadora del concurso de fotografía, hala, que te sea leve el curro. Un abrazo.
Willow