martes, 13 de abril de 2010

Cthulhu no tiene quien le escriba

Querido Sobrino Gobbo:

Lo que estas a punto de leer es una chorrada solo digna de tu tío y de sus ganas de perder el tiempo. Pero he tenido mis claros y lógicos motivos.

El otro día, Shashka, amiga de esta página y quien les escribe, me puso sobre la pista de una votación que se estaba llevando en Internet, para más detalles, en la página www.suvudu.com, dedicada al parecer a literatura, videos y demás cosas del entorno friki. En dicha votación, algunos personajes más o menos importantes de la literatura de fantasía o ciencia ficción se enfrentaban entre si por ver quien era el “más mehor”. Esto viene de que los frikis no ganábamos nunca el concurso de popularidad de la escuela, y como reacción, tratamos de ganar por delegación de nuestro favorito.

Pero motivos psicológicos aparte, esta votación que no pasaría de chorrada divertida, incluía a personajes como Gandalf, Conan, Roland Deschain, el Alcaudón, Arthur Dent, Aragorn, Raistlin Majere… pero también a advenedizos de la nueva ola, como el triste protagonista de la final… Jaime Lannister.

En efecto, uno de los protagonistas de ese Falcon Crest para frikis que es “Canción de Hielo y Fuego” se coló hasta la mismísima final, donde, gracias a dios y la cordura, perdió contra un personaje con más solera, Rand al’Thor. Ambos personajes de sagas inconclusas, pero al menos el ganador ha sido protagonista en mayor número de páginas.
Pero volviendo a Jaime, el crimen en si no es que se colase en la final, sino a quien venció en la Segunda Ronda… ¡A Cthulhu! ¡Al primigenio de primigenios! Si miras la lista, no hay nadie que merezca más la victoria, y no hay quien la merezca menos que este rubito incestuoso y probablemente endogámico.

Se que quizás soy algo parcial. Leí la primera novela de “Canción de Hielo y Fuego” y me gustó. Me gustó mucho. Pero en los primeros capítulos de la segunda novela, me di cuenta de que aquello era veneno. Pasión de Gavilanes Lannister. Y renuncié. Pero que porque ahora sea muy popular (animado claro por la aparente poca gana del señor George R.R. Martin por terminar su saga), no quiere decir que tenga que ganar a Cthulhu. Nadie gana a Cthulhu. ¡Ni Sauron!

Y por si eso no fuera poco, resulta que va el señor Martin y se planta un cuentito (¡Tiempo para terminar la saga no tiene, pero pa’tontadas si!) que podéis leer aquí, en donde narra lo que el piensa que ocurrió. Y discutiendo con María solté una de esas frases que cuando las dices parecen quedar en el aire, como esperándote. Mirándote.

“Claro, es que Cthulhu no tiene quien le escriba”

Esa frase tenía sabor. Sabor a García Márquez.
Y en mi cabeza comenzaron a rebotar escenas de indignidades que Cthulhu podía acometer contra este soldado nazi llamado Jaime.

Yo he disfrutado escribiéndolo. Y espero que si odias las novelas río tanto como yo, también disfrutes y te rías.

Porque en realidad ASI FUE COMO OCURRIÓ.

P.D. Se publica, por motivos de espacio y no abrumar, en una entrada diferente que sigue a esta misma.

P.D.D. ¡Para el listo que acaba de decirme que El Señor de los Anillos es una novela rio, que se documente, que Tolkien la escribió para ser publicada en un único tomo, pero sus editores tomaron la decisión de dividirla en tres debido a la carestía de papel que sufría Inglaterra después de la Segunda Guerra Mundial!

No hay comentarios: